martes, 25 de octubre de 2011

Grupo de investigación interdisciplinaria sobre Renta y modelos productivos



 
Los invito a participar en el "Grupo de investigación interdisciplinaria sobre Renta y modelos productivos". Dicho grupo tiene propuesta la programación que les remito en archivo adjunto a este correo y se desarrollara bajo la modalidad de seminario los días jueves de 6:00 pm a 7:30 pm teniendo como fecha de inicio el 3/11/11.  Cada jueves el investigador indicado presentará el tema central y luego pasaremos a una ronda de debate.
 
Este grupo esta dirigido a profesores, investigadores, estudiantes e interesados en general sobre el tema de la renta y la economía venezolana.
 
 


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Pablo Giménez

martes, 18 de octubre de 2011

FORO: LA IZQUIERDA Y LIBIA


EL FORO ITINERANTE DE PARTICIPACION POPULAR
 LA AGENCIA DE NOTICIAS DE LA RESISTENCIA LIBIA
UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA
CONVOCAN AL FORO:
 
¡LA IZQUIERDA Y LIBIA!
 
La intervención de la OTAN en la nación norafricana ha desatado las más diversas opiniones. Sectores de la izquierda señalan que ha sido un triunfo para los adversarios de Muammar Gaddafi; otros no dudan en calificar el hecho como una flagrante violación a la soberanía y autodeterminación de los pueblos. En el evento se analizarán interrogantes como ¿es una rebelión popular? ¿triunfó a izquierda? ¿la intervención pone en peligro otras rebeliones populares en Medio Oriente?
CON LAS PONENCIAS DE LOS PROFESORES
VLADIMIR ACOSTA (HISTORIADOR, FILOSOFO E INVESTIGADOR
DEL TEMA DEL MEDIO ORIENTE) Y REINALDO BOLIVAR (DIRECTOR
DEL CENTRO DE SABERES AFRICANOS)
FECHA: JUEVES 20  DE OCTUBRE DE 2011
HORA: 5:30 PM
LUGAR: SALON SIMON BOLVIAR / UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA
SEDE LOS CHAGUARAMOS
¡ASISTE!

lunes, 17 de octubre de 2011

Superar la contradicción Capital-Trabajo es trabajo de la clase trabajadora, de los revolucionarios.

*Sergio Gil


¿Como pasaremos de ser una sociedad de explotados, oprimidos y vejados para llegar a ser una nueva sociedad libre de iguales condiciones y oportunidades con un nuevo sistema de relaciones sociales y económicas, donde prive una nueva cultura social de producción?; es la reflexión fundamental que debemos plantearnos diariamente, como superar la contradicción esencial del capitalismo, capital-trabajo.

Decimos que conocemos al monstruo en sus entrañas, saber ¿Qué es el capital? el mismo dinero que se convierte en mercancías, que se incrementa, se eleva tras bastidores a través de la explotación y apropiación encubierta o no de la fuerza de trabajo empleada en la producción y que se vuelve a convertir en dinero, y que cumple con su proceso final de superar su cantidad original de los poseedores del capital y de los medios de producción.

La economía capitalista parte en efecto, de la supuesta "igualdad justa" que en los cambios de (dinero a mercancía y de mercancía a dinero) se cambian siempre valores iguales. Es Carlos Marx quien examina juiciosamente todos estos procesos, para probar que si esta premisa del capitalismo es tan cierta, seria imposible que el costo de 10 lápices pase a ser el valor de 1 lápiz, es el reflejo concreto del fenómeno que lleva por nombre plusvalía.

Cuando sabemos que esta operación se realiza diariamente en todo el planeta, como también se genera en las estafadoras operaciones financieras circulantes de puro tramite de papel, sin que en las universidades donde se estudie y se discute sobre la economía que se expresa en la sociedad y regule el Estado, ni mucho menos los sesudos economistas, inversionistas y mobiliarias, tanto del "Wall Street como la propia Bolsa especulativa de Caracas o Econoinvest, Century 21" hayan salido hasta ahora a darnos una explicación de cómo se llenan los bolsillos de dólares. Razón de la riqueza del engaño, del saqueo y del robo a los trabajadores.

Es precisamente Marx, quien nos da esa explicación, en los términos siguientes. Lo que han querido plantear como paraíso sustentable en la economía de los pueblos, se resuelve descubriendo que en el mercado una mercancía de naturaleza especial, cuyo valor de uso consista exactamente en crear valor de cambio. Esta mercancía existe, en realidad: es la fuerza de trabajo.

Ocurre que el capitalista compra la fuerza de trabajo en el mercado o en otro caso, una figura comercial de papel por medio de las operaciones financieras bursátiles que están sujetas a los ahorros y "créditos ficticios" de los trabajadores, que de igual forma todo este inmenso mercado pone a trabajar a su servicio, para luego vender su producto y en la otra modalidad del engaño, que es disponer del dinero de la gente que terminan siendo robados, producto de la crisis de sobreproducción.

Entonces, si sabemos, ¿Cuál es la fuerza de trabajo? Es, el valor de los medios de vida necesarios para que el obrero o el trabajador dispongan de toda su capacidad productiva para librar sus particulares y reales necesidades que satisfagan su subsistencia.

¿Que pasa con el valor de la fuerza de trabajo durante la jornada de trabajo? ¿Será, que el capitalista retribuye las ocho horas de trabajo empleadas por el trabajador?, cuando realmente el capitalista obtiene el resultado del producto en cuatro o seis horas de trabajo, es en este efecto, donde Marx deduce que toda plusvalía cualquiera que sea el modo como se distribuye, en forma de ganancia capitalista, de renta del suelo, de impuestos, etc., es trabajo no retribuido.

Ya lo mencionaba Federico Engels en su prologo del Tomo II de El Capital, acerca del garrafal y absoluto fracaso que ha expuesto la teoría económica capitalista hacia la sociedad a través de la celebre escuela de A. Smith y Ricardo, quienes tanto ayer como hoy sus sucesores siguen siendo los mas vulgares farsantes de los procesos económicos en la economía y el curso de su desarrollo en la realidad.

En primer lugar, desmontando esta falsa interpretación de la producción capitalista donde se miente con que el trabajo es la medida del valor. Y presentan que el trabajo vivo, al ser cambiado por capital, exhibe un valor inferior al del trabajo materializado por el que se cambia.

Si realmente fuese así, entonces, ¡el capitalismo es la salvación! Ya que el salario esta determinado por el valor de una determinada cantidad de trabajo vivo, cual siempre es inferior al valor del producto creado por esta misma cantidad de trabajo vivo. Tamaña farsa inmoral cual se ha tratado de ocultar.

Planteado de esta manera la actividad capitalista productora del trabajo, es el problema que ha generado todas las desigualdades sociales del trabajo en la sociedad, cosa que muy bien sabemos que no esta resuelto.

Ante tal problema histórico que pesa en nuestra humanidad. Marx lo plantea en sus verdaderos términos y al plantearlo de esta forma lo resuelve.

La reveladora interpretación de Marx, muy bien resalta que no es el trabajo el que tiene un valor. Como actividad creadora de valor que es, el trabajo no puede tener un valor especial, lo mismo que la gravedad no puede tener un peso especial, ni el calor una temperatura especial, ni la electricidad un voltaje especial. Lo que se compra y se vende como mercancía no es el trabajo, sino la fuerza de trabajo. Al convertirse en mercancía, su valor se rige por el trabajo encarnado en ella como producto social y equivale al trabajo socialmente necesario para su producción y reproducción. La compra y venta de la fuerza de trabajo esta sobre la base de este valor suyo que no se contradice, por tanto, en modo alguno, a la ley económica del valor.

En segundo término, la falsa y manipuladora economía capitalista, regida sobre los designios de la acumulación de capitales, dominación y explotación de las grandes mayorías de las y los trabajadores del pueblo. Ha tratado de engañarnos a lo largo de la historia con la supuesta tesis del valor ricardiano.

Donde, dos capitales que emplean la misma cantidad de trabajo vivo obtienen la misma remuneración, produciendo en tiempos iguales; semejante farsa; suponiendo que sea así, que se generen tales procesos y circunstancias idénticas; productos de igual valor y plusvalía en también igual cantidad. Entonces al emplearse cantidades desiguales de trabajo vivo, no pueden producir ninguna plusvalía o, como dicen los ricardianos una "ganancia de tipo igual".

Pues bien, lo que ocurre es todo lo contrario. En realidad, los capitales no son iguales, cualquiera que sea la cantidad, pequeña, mediana o grande, el trabajo vivo que empleen, producen en tiempos iguales por término medio, ganancias iguales para cualquiera de las inversiones de capital establecido, cuales por supuesto no son retribuidas a la fuerza de trabajo ejercida por el obrero o trabajador. Es decir, si existe plusvalía. Se encierra aquí, por tanto, una contradicción a la ley del valor, contradicción ya descubierta por Ricardo, y que su escuela fue incapaz de resolver, cuales majestuosamente fueron reveladas por la exposición marxista del proceso social de reproducción, sobre la base capitalista.

Tiene que ser para los revolucionarios, realizar una constante critica profunda a los procesos generadores de la acumulación de capital, del capital no retribuido y de la esmerada explotación que desarrollan las relaciones sociales de producción capitalista sobre la dominación de la clase obrera trabajadora a través del trabajo asalariado. Y ejercitar la práctica que sustituya los valores culturales del capitalismo en el desarrollo productivo económico sustentable y autogestionario, desplazando al mercado por la distribución equitativa que expresen sus particulares condiciones histórico-sociales.

Que pueda lograr halar las palancas de la transformación de las relaciones sociales en el trabajo productivo socialmente necesario en justas condiciones de igualdad y retribución de la riqueza en la colectividad, en la comunidad, en el pueblo, en la sociedad.

Lograr superar las contradicciones de clase, supeditadas a estructuras jerárquicas de opresión que deprimen la gestación de los desarrollos culturales en el ambiente del trabajo, por tanto, también afecta su jornada laboral ante las relaciones materiales, físicas y sociales de las y los trabajadores en su espacio.

Revestir la desintegración de los trabajadores etiquetada por la alienación de la meritocracia todavía existente y trascender en la verdadera acción democrática, participativa e incluyente por medio de la organización consejista, en el poder popular, que sean las Asambleas de trabajadoras y trabajadores el espacio de toma de decisiones en los Consejos de Trabajadores donde se genere el control y la administración de la producción por los propios obreros y trabajadores, quienes dispongan de la distribución de las ganancias en beneficio de las necesidades del colectivo, de la comunidad en general y del desarrollo de la nación.



Foro:El Esequibo es nuestro. Miércoles 19/10/2011. 9:00am.


El Ministerio del Poder Popular para la Cultura, a través de la Fundación Celarg,   invita a participar en el
 
FORO: EL ESEQUIBO ES NUESTRO
 
¿Conoce ud. nuestro Esequibo? ¿sabe lo que significa que sea zona en reclamación? ¿Le interesa la situación actual entre Venezuela y Guyana? En el foro podremos indagar acerca de estos temas, los convenios establecidos, los acuerdos más recientes y las controversias en torno a nuestra soberanía territorial.
 
Ponentes:
Cnel. Ej. Pompeyo Torrealba. Estudioso e investigador del tema del Esequibo desde el año 1986. Autor de la obra A un siglo del despojo.  Enciclopedia del Esequibo. La historia de una reclamación.
 
Lic. Héctor Constant. Egresado de Estudios Internacionales (UCV), Summa Cum Laude. Diplomado del Instituto Superior de Relaciones Internacionales "Raúl Roa" de Cuba. Magíster en Ciencia Política por la Universidad Simón Bolívar. Doctorando de Estudios Latinoamericanos por la Universidad de La Sorbona, Francia.
 
Fecha: miércoles 19 de octubre de 2011
Horario: 9:00 a.m. a 12:00 m.
Lugar: sala C, piso 6
 
Información: Jefatura de Formación y Docencia, piso 4.
Fundación Celarg, Altamira. Teléfonos: (0212) 286.82.36.
Central: (0212) 285.26.44/285.27.21 Ext. 224
Correo electrónico: formacionydocencia@celarg.gob.ve



A LOS INDIGNADOS DEL MUNDO

A LOS INDIGNADOS DEL MUNDO



Los indignados de hoy en todos los países del mundo resisten y combaten al capitalismo, que todo lo destruye.

Las Madres reconocemos en millones de ellos a los que en la época de la dictadura en Argentina nos tendieron sus manos y nos dieron su corazón. Gracias a esa solidaridad subsistimos. Nos ayudaron a pelear.

De esta querida y nueva Argentina les hacemos llegar nuestra solidaridad. Estarán con nosotros todos los jueves en Plaza de Mayo donde seguimos siendo la voz de muchos y también reivindicamos a nuestra Presidenta por estar haciendo el país que nuestros hijos querían.

Un abrazo de todas las Madres de la Asociación Madres de Plaza de Mayo que yo presido. Les decimos que la "única lucha que se pierde es la que se abandona". Por eso "¡Ni un paso atrás!".

 

Hebe de Bonafini

Presidenta de la Asociación

Madres de Plaza de Mayo



jueves, 8 de septiembre de 2011

Conferencia: La crisis mundial y los debates en torno a las salidas

El colectivo de docentes del Programa de Formación de Grado en Economía Política de la UBV tiene el agrado de invitarlos e invitarlas a la clase magistral dictada por el historiador argentino Juan Kornblihtt el próximo lunes 12 de septiembre a las 7 de la noche en el aula “2 O”, piso 2 sede chaguaramos de la UBV . La clase llevará por nombre: "La crisis mundial y los debates en torno a las salidas" y en la misma se disertará sobre algunos de los temas más importantes para la comprensión del momento económico global actual.

¿Es correcto hablar de crisis? y de serlo ¿es financiera? ¿Qué papel juegan y qué futuro aguardan a los intentos de integración regionales (UNASUR, Banco del Sur, etc.) que se erigen como cortafuegos a los vaivenes del capitalismo global? ¿Tiene sentido la hipótesis del desacople? son estas algunas de las cuestiones sobre las cuales estaremos conversando. 

Juan Kornblihtt es Doctor en Historia, profesor de la UBA (Argentina), becario de investigación del CONICET y militante de la organización cultural Razón y Revolución. 

jueves, 18 de agosto de 2011

Vigencia del Estado y La Revolucion, V.I Lenin. Reflexiones Generales


"Es mejor vivir de la experiencia de la Revolución
que escribir sobre ella"
V. I Lenin.

El Estado y la Revolución es quizás la obra sobre el Estado, más exacta  de la historia. Lenin, desglosó de forma patente, la composición clasista de esta institución y su labor opresora de una clase en detrimento de otra.

Primeramente, Lenin caracterizo el surgimiento del Estado y su papel en la historia, como el producto de los antagonismos de clase, como la "insociabilidad" de las contradicciones de clase; puesto que este emerge, en el instante en que las contradicciones en el Estado indica que inexorablemente las clases son irreconciliables.

No obstante, el Estado goza de complejos mecanismos de opresión. En el Estado moderno sus formas de opresión son: el ejército permanente y la policía. Estos son los encargados de conservar el "orden", además de una burocracia de funcionarios forjados  por el Estado burgués para mantener los privilegios de esa clase.

Lenin determinó, que a pesar de las formas que adopte el Estado (democrático, parlamentario o absolutista) siempre la clase dominante colocara en segundo plano estas formas, con tal de mantener su poder omnímodo.
Pero mas allá de concentrarse en la naturaleza clasista del Estado, Lenin patentizo, el papel que debe tomar la clase oprimida (el proletariado) en el momento de arrebatarle el poder político a la burguesía; esto quiero decir, ¿Qué hace el proletariado con la maquinaria estatal conquistada?

Siguiendo las premisas anteriormente desarrolladas por K. Marx, Lenin afirmo que la primera labor del proletariado organizado como clase dominante en el poder, es destruir la maquinaria estatal burguesa, sustituyéndola con un aparato que no seria propiamente un Estado. Siguiendo de igual manera las ideas de Engels expresados en su obra el "Anti-Dühring"; este nuevo Estado no seria lo que un estado oportunamente significa, sino seria un "semi Estado", con la simple función de oprimir a la clase burguesa derrotada, que no se conformaría con ser  "oposición", sino que intentara porfiadamente restaurar su  dominio de clase.
Lenin no se detuvo ahí, afirmo que al transformar revolucionariamente el Estado, el proletariado en su fase de transición del capitalismo al comunismo (socialismo) tiene como obligación histórica barrer el trasto del Estado burgués, e iniciar consecuentemente la construcción de este "semi Estado", que se materializaría con una forma de democracia "mil veces superior" a la burguesa, la dictadura del proletariado. Esta conducida por el partido de la clase proletaria  e indudablemente por la clase obrera misma.

Finalmente V.I Lenin afirmo, que este  "semi Estado" materializado en la Dictadura Proletaria, no podía existir eternamente, duraría mientras el proletariado necesite el Estado  para aplastar las intentonas de la burguesía de recobrar el poder, subsecuente y progresivamente, el Estado como entidad de opresión clasista desaparecería, ya cuando la sociedad dividida en clases sociales no exista y el comunismo este consolidado a nivel mundial.

Ahora después de esta explicación ineludible para lograr aclarar el tema cardinal del Estado, la Revolución Bolivariana tiene por delante un reto enorme. Dadas las circunstancias peculiares de esta revolución, es muy complejo hablar de los postulados explayados en el Estado y la Revolución. Pero lo que tiene una incontestable verdad, es la necesidad de exterminar la maquinaria estatal burguesa, seria puerilidad pensar que con los funcionarios heredados de la "Cuarta Republica", se puede aunque sea mínimamente construir el socialismo. Negarlo es caer en la pusilanimidad mas despreciable, e indudablemente hacerle el juego a la burguesía. 



La gran importancia de la Revolución Bolivariana en Venezuela, reside en que es el primer caso en el mundo de un movimiento que presenta un claro desafío al "Nuevo Orden Mundial", no solamente en la calle, en la selva o las montañas, sino desde el poder popular en el
Estado, con la propuesta del "Socialismo del siglo XXI". Esta experiencia venezolana es crucial para la renovación de la izquierda a nivel global, ya que el Estado de poder popular revolucionario, no se fosiliza en un sistema burocrático fijo que lo conduciría a perder inevitablemente su carácter democrático popular y llevaría a largo plazo la restauración del capitalismo, si no que intenta avanzar cada día más reforzando los valores y la dignidad humana.
Por ultimo, en toda revolución socialista  que intenta construir un mundo mejor, es urgente plantear la cuestión espinosa del Estado, tal y como lo hizo Lenin en el Estado y la Revolución, claro esta, respetando las respectivas circunstancias históricas. Hacer caso omiso de esto, es indudablemente el peor error que se puede cometer.                                                   


Dubraska Hernández
EPG-UBV


martes, 2 de agosto de 2011

Plusvalía. Análisis breve de su historia y expresiones (Parte I)

El individuo es un producto histórico.
G.Lukacs

En los Elementos Fundamentales para la Critica de la Economía Política, escritos entre 1857 y 1858, Marx descubre por primera vez, la "esencia" de su pensar teórico: la cuestión del valor como fundamento del plusvalor.

Ideológicamente, la economía política capitalista es la ciencia contaminada para hacer la apología al capital, para justificarlo, recurre a este proceso simple que consiste en explicar al capital precisamente por un proceso que hace imposible su existencia. En efecto, dicen que el trabajador recibe justo salario, es decir, el precio, de todo su trabajo. Si fuera así, dice Marx, ¿de dónde saldría el aumento del valor? El capital no sería más posible. Pero si los economistas explicaran que el capitalista no paga al trabajador la totalidad del trabajo objetivado, entonces descubriría la perversidad ética del capital.

"El plusvalor que el capital tiene al termino del proceso de producción... significa... que el tiempo de trabajo... objetivado en el producto es mayor que el existente en los componentes originarios del capital" es muy interesante analizar la ruptura que tuvo Marx a la postura economicista de los tiempos de Steuart y Smith que el plusvalor es parte de la ganancia y de la renta.

Parte de la teoría Ricardiana del valor-trabajo y establece que el trabajador nunca recibe la totalidad del valor de su trabajo; entre lo que percibe y el valor de lo que produce hay siempre una diferencia (plusvalía).

Así pues, en el Capital (libro I, sección segunda, capitulo IV) se trata la cuestión del plusvalor, pero como un concepto claramente presupuesto "El valor se convierte aquí en el sujeto de un proceso en el cual (...) en cuanto plusvalor se desprende de sí mismo como valor originario, se auto valoriza"

Es evidente, entonces que de la concepción materialista de la historia, Karl Marx paso a examinar el sistema económico existente, en todo sentido El Capital es un esfuerzo para dar a conocer al mundo un esquema algo completo de economía política. La base de este sistema de idea es su teoría del valor, la cual según su opinión, toda la riqueza es producida por el trabajador, la tierra es un factor pasivo y el capital es creado por el trabajo.

Plusvalía absoluta y Plusvalía Relativa

Es imperioso mencionar que existen métodos ya pensados para la maximizar las ganancias provenientes de la explotación del trabajador, la plusvalía. Puesto que en el sistema capitalista, el dinero triunfa y toda relación humana es reducida a una relación de mercado, los trabajadoras son reducidos al rol de maquinas para producir plusvalía.

La teoría de la plusvalía es una teoría de beneficio, pues explica el origen de este fundándose en la teoría valor-trabajo. De aquí se deduce el interés del empresario en mantener los salarios lo, más bajos posible (a nivel de subsistencia) y lograr una jornada de trabajo lo más prolongada posible (ley de la miseria creciente del proletariado).

Otra forma de aumentar los beneficios se consigue aumentando la productividad, mediante la intensificación de los procesos productivos, el aumento del ritmo de trabajo y la introducción de la maquinaria, con el fin de disminuir el coste de la producción con el consiguiente aumento de plusvalía.

Dicho de otra manera, la plusvalía es el modo esencial como existe la riqueza en la sociedad capitalista, y esta tiene una manifestación absoluta (disminuyendo el tiempo de trabajo necesario= Prolongando la jornada laboral) y otra conocida como relativa (el obrero se vuelve más productivo= Intensificando la jornada laboral), se puede hablar de una tercera manera que sería mano de obra barata (mujeres, niños, emigrantes, jóvenes, discapacitados).


Valor de la Fuerza de Trabajo

Como cualquier otra mercancía, la fuerza de trabajo posee un valor determinado por el tiempo de trabajo necesario para su producción; el individuo necesita para su sustento cierta cantidad de medios de subsistencia siendo la fuerza de trabajo una facultad del individuo viviente.

El valor de uso entregado por el trabajador al comprador, a cambio de dinero solo se manifiesta en su empleo, es decir, en el consumo de la fuerza de trabajo vendida. Este consumo, que es a la vez producción de mercancías y de plusvalía, se efectúa como el consumo de cualquier mercancía, fuera del mercado, lejos del dominio de la circulación. Por lo tanto, debemos salir de ese dominio y penetrar en el de la producción, para conocer el secreto de la fabricación de plusvalía.

Es necesario dejar en claro que el valor de los artículos se mide y determina por el trabajo exigido para producirlo, o dicho de otra manera, los artículos se cambian uno por otro en proporciones que miden la cantidad relativa de fuerza de trabajo socialmente necesaria incorporada a estos productos, incluyendo el costo del trabajo, una parte proporcional del costo de producir las materias primas, herramientas, maquinarias y otros instrumentos de capital (Grundrisse)

Trabajo Necesario

Para Marx, no es lo mismo el obrero "como obrero" que el obrero "como hombre". En el primer caso su vida consiste simplemente en usar su fuerza productiva, en el segundo vive cumpliendo necesidades también culturales y espirituales. Esta ultima relación es lo que conocemos como "trabajo necesario". Es interesante analizar cómo es que el capitalismo ha obligado a realizar "trabajo forzado" sin que el obrero lo perciba como tal en su conciencia. Es que el capital encubre la "relación de dominación" bajo el aspecto de "trabajo asalariado":

El capital como capital no existe contrapuesto a ellos (los trabajadores), ya que la riqueza autonomizada en general solo existe sea por medio del trabajo  forzado directo, la esclavitud; sea por el trabajo forzado mediado, el trabajo asalariado. Al trabajo forzado directo se le contrapone  la riqueza no como capital, sino como relación de dominación.


  • Se puede afirmar entonces que malvivimos en una sociedad estructurada por la propiedad privada de las fuerzas productivas. Sobre esta base material y simbólica se sustenta la explotación de la fuerza de trabajo asalariada, la obtención de plusvalor y su transformación en plusvalía, una de cuya parte terminara, al final del todo del proceso capitalista, siendo beneficio o ganancia exclusiva en manos de la burguesía. Una característica de este proceso economice es que, tarde o temprano, entra en crisis, tensionan al máximo choque de las dos opciones de salidas: la de los explotadores y la de los explotados. La primera tiene más recursos, medios y fuerzas para imponerse y salir victoriosa, tiene recursos militares y violentos, pero también económicos, legales y judiciales, sin contar con los de propaganda, de manipulación, de alienación. La segunda opción, la de las masas explotadas, tiene mucho menos recursos, y por eso tiene que, necesariamente, organizarse, formarse, unirse, pensar, debatir y mantener un accionar político revolucionario sine qua non para afrontar esta explotación económica de remotos orígenes, o como diría al final del Manifiesto del Partido Comunista (1848): "sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente..., Los proletarios... no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar…"


Dubraska Hernández
EPG-UBV

miércoles, 27 de julio de 2011

La crisis (ideológica) como opio de los pueblos.

Por: Luis Salas Rodriguez

Como sabemos, la última preocupación mundial es la situación de la deuda norteamericana y las posibilidades de declaratoria de default. Como muchos dicen, de ocurrir tal cosa entraríamos en una "crisis de magnitudes impredecibles", no sólo para la economía nortemericana propiamente tal sino mundial. El dos de agosto vence el plazo para la renegoción, por lo que de no llegar a un acuerdo el gobierno de Obama y el ala republicana del Congreso el default pasará de ser una amenaza a convertirse en una realidad.

Como también sabemos, la mayoría de los análisis con respecto a este tema (o al menos los más conocidos) dan cuenta del mismo fundamentalmente como parte de un conflicto "ideológico". Para Krugman, son los "fanáticos de derecha" del Congreso norteamericano los que tiene trancado el juego dirigiendo las cosas hacia un "inminente" "desastre mundial". Para Stiglitz, nos encontramos ante una "crisis ideológica del capitalismo occidental", provocada por una "ortodoxia económica" que insiste en las "fracasadas recetas del libre mercado" como quien pretende apagar con gasolina un incendio.

Durkeimn decía en alguna parte que cuando uno escuché una explicación psicológica para explicar un hecho social de lo único que se puede estar seguro es que tal explicación es falsa. De la misma manera, y cambiando todo lo que haya que cambiar, cuando escuchemos o leámos a alguien decir que un problema es "ideológico" de lo único que podemos estar seguro es de que nos está mintiendo. Y si tal cosa se hace en el marco de la explicación de una "crisis" podemos estar seguro de que nos miente doblemente. Es un poco como pasa con la teoría política : nadie se hace conservador o claudica luego de convencerse teóricamente de que la revolución es imposible, es justo al revés: primero se hace conservador y luego encuentra o desarrolla los argumentos que justifiquen su posición.

Como quiera que resulte el contrapunteo entre demócratas y republicanos con el tema de la deuda, ningún rescate puede impedir (a lo sumo diferir) de modo realista que el capitalismo mundial se deslice bien hacia una nueva era de depresión (un crash en sentido clásico) o bien un prolongado período de crecimiento cero con depresiones controladas (un crash administrado o en cámara lenta).

Hasta los momentos, el termor a lo primero es lo que ha venido impulsando lo segundo, con su secuencia de ajustes (primero Irlanda, luego Grecia, luego España, luego Portugal, ahora Italia…) y la lucha por controlar variables no del todo controladas por las potencias capitalistas occidentales (la petrolera por ejemplo). Por lo demás, y esto es lo importante, lo más complejo de todo este asunto es que no se trata de un tema opcional: no es un tema al menos para ser dirimido teóricamente, dentro de las coordenadas capitalistas, es un problema de supervivencia de los actores.

sábado, 23 de julio de 2011

Venezuela: ¿Capitalismo de Estado?

Por: Córdova Elio Z.[1]

Los economistas de la oposición venezolana, cumplen a cabalidad su trabajo como operadores políticos del gran capital, vociferando a través de los distintos medios de comunicación, nacionales e internacionales, un conjunto de ideas que podemos resumir de la siguiente manera:


  • El gobierno bolivariano está arremetiendo contra la “propiedad privada” con el interés de politizar la economía mediante las expropiaciones al sector privado.


  • Lo anterior, produce un escenario poco óptimo para que las inversiones vengan a Venezuela y estimulen la actividad económica y la creación de empleos. En este sentido el Economista Isaac Mencía nos dice lo siguiente:


  • “¿Qué consecuencias económicas tendrá las expropiaciones de tierras y de empresas privadas? Las consecuencias ya están a la vista: ocasionan crisis económica expresada en caída de la producción de bienes y servicios, deterioro profundo de los servicios públicos, entre otras razones, por desvío de recursos públicos al mantenimiento de empresas estatales ineficientes e improductivas…”[2]
  • Uno de los principales expositores en materia económica, el economista José Guerra, afirma que:  “Cada vez cobra más fuerza una interpretación que sugiere que la dirección y el curso de la economía venezolana en realidad se encamina hacia una forma especial, el capitalismo de Estado”[3]


  • Para este grupo de economistas comprometidos con el gran capital, no existe duda alguna de que estamos ante una burda copia del capitalismo de Estado, al mejor estilo soviético o cubano.
     
    ¿Capitalismo de Estado?

    Sin embargo, cuando analizamos uno de los principales indicadores de la economía venezolana, como lo es, el Producto Interno Bruto, desagregado por sectores económicos (PIB)[4], se nos hace difícil comprender los argumentos esgrimidos. Al analizar el PIB por sectores económicos para el periodo comprendido entre 2000 y 2010 se observa claramente que, aun después, de diez años de revolución, el sector público en promedio aporta un 29% y el sector privado en promedio contribuye a la construcción del mencionado indicador en un 61%. ¡¡Vaya capitalismo de Estado!!

    En otras palabras, para el primer semestre del año en curso, el sector privado aporta un59% a la consolidación del PIB nacional. Razón por la cual, nos parece sumamente absurdo hablar de un capitalismo de Estado cuando el sector privado tiene una decisiva participación en la economía como lo podemos constatar en los datos que nos proporciona el Banco Central de Venezuela.

    De igual forma cuando miramos el producto interno bruto desagregado por actividad económica, tenemos que la actividad petrolera aporta en promedio para los últimos diez años de la actual gestión, un 15% versus un 75% que aporta la actividad no petrolera.

    Como todos sabemos, la actividad petrolera por ser un recurso de vital importancia económica y política está en su totalidad bajo control del Estado. De la explotación de este recurso natural no renovable se encuentra una gran parte de los ingresos del país. Mediante este ingreso, el gobierno impulsa una serie de políticas sociales que benefician a las mayorías históricamente excluidas por los gobiernos anteriores. 

    Hoy día, como se puede constatar en el gráfico N° 1, la reducción de la pobreza y las desigualdades están siendo combatidas, al punto que seremos uno de los primeros países de la región que logrará alcanzar las metas del milenio. Es decir, nuestros logros en materia social no son un invento del “capitalismo de Estado” como dice José Guerra, son una realidad material tangible y ampliamente reconocida por organismos internacionales insospechables de chavismo como la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), entre otras. 

    Ahora, retornando con nuestra idea, ¿Cuál es el criterio a utilizar para determinar que una economía se caracteriza por tener capitalismo de Estado? Si miramos rápidamente por algunas economías del mundo, nos encontramos estos datos:

  • El sistema de transporte principal (trenes, metro y autobús urbano) en Francia y España es público.


  • El desarrollo de la energía nuclear de la reconocida empresa EDF en Francia está estrictamente bajo control del Estado francés.


  • En los Estados Unidos, a raíz de la crisis financiera que estalló en el 2007 el Estado adquirió prestigiosas entidades financieras para salvaguardar al sistema financiero.


  • Como consecuencia de lo anterior, se implementaron una serie de regulaciones que pretenden controlar o regular la actividad de los mercados financieros. Es decir, el Estado tendrá injerencia en actividades financieras.


  • En México la gran empresa PEMEX está bajo control del Estado.


  • En Brasil la gran empresa Petrobras está bajo control del Estado.


  • En Venezuela, PDVSA, CANTV y las empresas básicas están bajo control del Estado.



  • En fin, ¿Esto es o no capitalismo de Estado? Si nos guiamos por esta lógica en el mundo entero hay capitalismo de Estado.

    Es realmente absurdo desconocer el papel estratégico que tiene -y ha tenido desde su formación- el Estado a lo largo del desarrollo capitalista. Sin el Estado no habría sido posible ni el diseño, ni la ejecución de cualquier estrategia política, económica y social.
    Hoy día, esa visión que prevalece en el seno de las ciencias sociales burguesas, según la cual el Estado se encuentra al margen del sistema social, político y económico; es decir; como si fuera una especie de observador totalmente neutro, que nunca toma partida ante los problemas y desafíos, es una burda mentira, dramáticamente puesta al descubierto con la actual crisis que atraviesa el sistema capitalista. 

    El libre mercado es una falacia, siempre lo ha sido. En los momentos en los cuales “la mano invisible” es insuficiente para garantizar la coherencia y el “equilibrio” de los procesos sociales aparece el Estado revelando su verdadera esencia burguesa, para contener, controlar y amansar a las personas que osen manifestar su descontento contra los desequilibrios que produce la “mano invisible”. Vale la pena recordar la idea esgrimida por Marx y Engels en al Manifiesto comunista cuando nos explicaban que: “El gobierno del Estado no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la sociedad burguesa”.
     
    El Estado y la transición

    Por otro lado, para nadie es un secreto que la estrategia política del actual gobierno venezolano es transitar hacia el socialismo, donde el Estado desempeña un rol estratégico en la consecución de las metas planteadas por el pueblo venezolano: cambiar las relaciones sociales de producción capitalista y todos los males que de allí se derivan.

    El Estado, en la transición al socialismo debe ser entendido como un proceso dialéctico caracterizado por la Negación-Transición-Superación. Sería ingenuo plantearnos un proyecto político sin tener una correlación de fuerzas favorable a los intereses de clase del proletariado a lo interno del Estado burgués, para así, poder instaurar la voluntad de las mayorías -los trabajadores y trabajadoras- sobre una minoría reaccionaria. 

    En este contexto, las recientes expropiaciones llevadas a cabo por el gobierno bolivariano buscan rescatar importantes medios de producción (alimentación, construcción, telefonía, entre otros) que están en manos de una burguesía parasitaria, incapaz de realizar mejoría alguna a los procesos productivos. Situación que se traduce en un déficit de bienes materiales, que les permite mediante las leyes de la oferta y la demanda, aunado a su condición monopólica u oligopólica -bien sea el caso-, establecer precios por encima de su valor, que en última instancia es una forma mediante la cual los burgueses le sacan del bolsillo el salario a los trabajadores y trabajadoras. 

    En virtud de ello, el Estado deberá garantizar los procesos de inversión e innovación requeridos en sectores estratégicos de la economía, a fin de generar la musculatura necesaria para que el aparato estatal se convierta en eje propulsor del desarrollo económico, armónico y con inclusión social. 

    Es sumamente hipócrita acusar al Gobierno de politizar la economía, dado que es imposible hablar de procesos sociales sin incluir el componente político e ideológico. La sociedad es la relación de las clases sociales, que se expresan en el hecho económico y político.

    El proyecto impulsado por el actual gobierno, cuenta con el respaldo de las bases populares -los trabajadores/as-, es el resultado directo de las contradicciones de clase a lo interno de la sociedad venezolana que indicaron el agotamiento del proyecto adeco-copeyano conocido como: el “puntofijismo”, que estaba perfectamente alineado con los intereses imperialistas de las grandes potencias económicas. Es precisamente sobre la base de esas contradicciones que emerge el proyecto socialista que está en marcha en el país.
     


    [1]Economista. Docente-Investigador del Centro de Estudios de Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

    [2] Isaac Mencía “Expropiaciones profundizan la crisis económica”http://www.pensarenvenezuela.org.ve/publicaciones/isaac%20mencia/IM_Expropiaciones_TC-13-10-2010.pdf (Consultado el 09/12/2010).

    [3] José Guerra “El capitalismo monopolista de Estado en Venezuela”http://www.pensarenvenezuela.org.ve/publicaciones/jose%20guerra/JG_Monopolista%20de%20estado_TC_15-06-2010.pdf (consultado el 14/12/2010).

    [4] Entendemos por producto interno bruto el valor de los bienes y servicios finales producidos en el territorio de un país, durante un periodo determinado. Definición disponible en: http://www.bcv.org.ve/c1/abceconomico.asp