lunes, 10 de septiembre de 2012

Alianza estratégica entre Estado y empresariado nacional es clave en Mercosur

Los empresarios nacionales deben ver sin temor el ingreso de Venezuela a Mercosur, formalizado el pasado 31 de julio, porque constituye una oportunidad valiosa para el sector, incluso reconociendo las asimetrías de la economía nacional ante la brasileña y la argentina, sostiene el economista Pablo Giménez.

Giménez, quien además coordina el Programa de Formación de Grado en Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), considera que la adhesión al bloque "es una oportunidad porque implica la necesidad de un plan de desarrollo industrial" y a la vez constituye un reto para que los recursos de la venta del petróleo sean destinados para tal fin, dijo en entrevista con la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).

En el primer semestre de este año, la economía venezolana promedia un crecimiento de 5,6%, superando la meta estimada para 2012, y su Producto Interno Bruto (PIB) se ubica en unos 300 mil millones de dólares, cuando en 1998, antes del Gobierno de Hugo Chávez, no llegaba a los 90 mil millones de dólares.

Para el economista, ahora que Venezuela logra unirse al quinto bloque económico más importante y estable del mundo, se abren las puertas para la consolidación del intercambio que el país ya ha establecido con los países de Sudamérica.

"El comercio se va a repotenciar porque Mercosur establece un arancel cero para sus socios. Es decir, las mercancías de Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay (actualmente suspendido) y Venezuela se mueven libremente, y establece un arancel único para terceros países", explicó.

Potencialidad energética

Aunque el especialista reconoce las asimetrías en el bloque y destaca que cada país ha atravesado procesos históricos económicos diferentes, señala que eso no limita la posibilidad de que las naciones comercien entre ellas de manera mutuamente beneficiosa.

Giménez explica que Venezuela tiene la fortaleza que le brinda su potencial energético, necesidades que, a su vez, poseen Brasil y Argentina. Al mismo tiempo, Caracas puede proteger los productos nacionales que considere necesario, por un período determinado, mientras impulsa su plan de desarrollo industrial a fin de potenciar su productividad y capacidad exportadora.

Recordó que si bien el ingreso de Venezuela prevé que en cuatro años debe alcanzarse la liberalización comercial, hay mecanismos contemplados en la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y la Organización Mundial del Comercio (OMC) que permiten proteger ciertos sectores de nuestra economía por un tiempo determinado.

Acotó que son justamente estos temas los que se discuten ahora entre las comisiones técnicas, incluyendo una evaluación de la política arancelaria venezolana: licencias de importación, certificados de no producción y salvaguardia comercial.

"La salvaguardia comercial permite al Estado venezolano establecer medidas para que determinados rubros no se puedan importar, ni siquiera del Mercosur, por un período. Mientras tanto, el Estado debe hacer un plan de desarrollo de esa industria. Esos temas se discuten en esas mesas técnicas, en función de establecer ese plan industrial, que articula la política comercial con la industria venezolana", detalló Giménez.

Y agregó: "Es la única vía para obtener una participación satisfactoria y no ocurran estos miedos que tiene el empresariado venezolano".

¿Qué hacer?

Giménez considera acertada la política gubernamental de realizar mesas técnicas con los sectores industriales, a fin de definir entre todos cómo suministrar los insumos necesarios para sus procesos productivos, tal como se ha realizado, por ejemplo, en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela, que precisa cuánto se debe producir de cada componente para alcanzar las metas de construcción. "Es el desarrollo planificado de la economía", puntualizó.

Recordó que en los 90, en el país privó el libre mercado y no hubo política industrial, lo que barrió al empresariado. En 2002-2003, por efecto del sabotaje petrolero promovido por la derecha, hubo una quiebra casi total del sector.

"A partir de 2004 empieza un crecimiento de la actividad económica muy incipiente, porque estaba a expensas de otras condiciones: del mercado mundial, de la globalización, de gigantes como China. Y el empresariado se trasnacionalizó. Y esos pequeños empresarios dadas las condiciones del mercado mundial se convirtieron en comerciantes y en especuladores cambiarios", comentó.

De cara al Mercosur, Giménez recomienda al empresariado nacional, en lugar de sentir miedo, evaluar cuáles son sus ventajas respecto a determinados países del Mercosur.

"Más bien deberían establecer políticas de alianzas de compra y venta de insumos con estos países. La política comercial de Venezuela ya no puede ser pensada como de Venezuela, es una política del Mercosur, y el empresario debe entender esa dinámica. O sea, cambiaron las condiciones y seguramente es una potencialidad. Esto les va a permitir incrementar su escala de producción", opinó.

Buscar alianzas estratégicas con el Gobierno Nacional y, a través de él, con los empresarios de Argentina y Brasil es su sugerencia. "La idea es buscar alianzas en determinadas áreas, en las cuales tenemos ventajas. Por ejemplo, en servicios y en el área turística", agregó.

En ese sentido, la Federación de Cámaras y Asociaciones de Artesanos, Micros, Pequeñas y Medianas Industrias y Empresas de Venezuela (Fedeindustria) trabaja en la elaboración de una propuesta, que presentarán al Ejecutivo Nacional, sobre la colocación de productos nacionales en el Mercosur. Su presidente, Miguel Pérez Abad, ha sugerido incluso la constitución de una empresa mixta encargada de la exportación al bloque suramericano.

Trabajar juntos

El Mercosur ha centrado una parte importante de los esfuerzos del Gobierno del presidente Chávez en política internacional. Y ahora, con el ingreso pleno del país, el mandatario anunció la creación de un fondo especial, con 500 millones de dólares este año, para incentivar a los exportadores y proyectos industriales y comerciales.

"Vamos a llevar la economía venezolana a una nueva escala para incrementar nuestra participación en el Mercado Común", dijo poco después de la adhesión venezolana al grupo. Su llamamiento a alianzas con el sector privado ha sido reiterado. La más reciente, ocurrió esta semana, en una rueda de prensa que ofreció como candidato presidencial.

"Hay amplios sectores privados trabajando por el país, y eso continuará siendo así y ojalá se incremente la cooperación pública-privada en función de los proyectos de la nación", dijo el miércoles, y resaltó que el desarrollo productivo de la nación es fundamental dentro de su gestión, sobre todo ante la entrada al Mercosur.

Ese día, recordó la realización de mesas de trabajo con los sectores privados de la economía, con los cuales se estudia la posibilidad de establecer empresas conjuntas.

Enfatizó que la exportación al Mercosur requiere del esfuerzo de todos, sin distnción. "Queremos avanzar en todos los sectores, hacer empresas mixtas con los sectores productivos del país (...) Vamos a trabajar juntos"


Fuente: http://www.avn.info.ve/node/131574

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